Trastornos de la personalidad y tipología delictiva (I)

El objetivo de este artículo es mostrar la facilidad con la que podemos inferir las características de personalidad de una persona que ha cometido un delito. Esto lo hacemos en función del tipo de delito que comete y las características de este. Podemos saber además si se trata de una personalidad patológica, es decir, un Trastorno de Personalidad.

Un trastorno de personalidad es una forma de ser, patológica, que traspasa  la cultura del sujeto, permanente en el tiempo e invariable ante cualquier tipo de situaciones y circunstancias. Tres son entonces las características fundamentales de un trastorno de personalidad: carácter patológico, permanencia en el tiempo y e invariabilidad en cualquier circunstancia.

Existen 10 Trastornos de Personalidad clasificados y diagnosticables, divididos en tres categorías en función de sus características fundamentales. En este primer artículo versado sobre trastornos de personalidad y tipología delictiva nos centraremos en la primera categoría: el clúster A.

Trastornos del Cluster A.

Trastorno Paranoide de Personalidad
. El Trastorno Paranoide de la Personalidad se caracteriza por un patrón de desconfianza y suspicacia general hacia los demás, de forma que sus acciones se interpretan hostiles y amenazantes. Cualquier tipo de comentario, acción, gesto o signo estas personas lo interpretan como una señal de hostilidad. Al vivir en un mundo tan hostil (según su interpretación), sus niveles de ansiedad son siempre muy altos porque deben estar siempre en alerta por si alguien quiere hacerles daño. El pensamiento de estas personas puede resumirse en: “piensa mal y acertarás”.

No es raro encontrar delirios en personas con trastorno paranoide de la personalidad, concretamente de tipo celotípicos y de perjuicio. Un delirio es una idea absurda e irrefutable, que la persona acepta como verdad absoluta e irrebatible, es decir, una verdad que no puede ser discutida bajo ningún concepto. En el delirio celotípico la persona cree que su pareja le es infiel. En el delirio de perjuicio la persona cree que todo el mundo quiere hacerle daño.

Las personas con trastorno paranoide de la personalidad cometen en su mayoría delitos contra las personas, concretamente homicidio y sus formas y delitos de lesiones, también delitos contra el orden público. Los delitos suelen surgir como reacción defensiva y violenta, es decir, al creer que les quieren hacer daño ellos simplemente se protegen y actúan de forma violenta.

Suelen delinquir en solitario, porque piensan que se si asocian con alguien serán traicionados. Las víctimas suelen ser personas conocidas, principalmente pareja sentimental o expareja, especialmente en casos de delirios celotípicos. Suelen ser delitos con altos niveles de impulsividad y frialdad emocional, ya que creen hacer justicia por el daño que los otros les están haciendo.

En muchas ocasiones, muchas personas con trastorno paranoide de la personalidad se suicidan tras haber cometido el delito, ya que se dan cuenta de lo que han hecho. Por ejemplo, si han matado a su pareja por creer que les engañaba, cuando se dan cuenta de que eso no era cierto se intentan suicidar y en no pocas ocasiones lo consiguen.

Trágicamente típico es el caso de hombres de edad avanzada, entornos rurales y bajo nivel sociocultural, que se suicidan con su escopeta de caza con la que acaban de abatir a tiros a su esposa, con la que llevaban toda una vida de feliz matrimonio.

Trastorno Esquizoide de la Personalidad. Las personas con Trastorno Esquizoide de la Personalidad son fríos y aislados, muy solitarios y parecen no tener emociones. No se interesan en absoluto por la relación social. De hecho, las personas les resultan molestas e innecesarias.

Son auténticas islas humanas. No son tímidos, ni tienen ansiedad social, simplemente no quieren ni necesitan relacionarse con nadie. Consideran las personas objetos reemplazables. Muestran una impresionante frialdad emocional. Son fríos e impasibles.

Las personas con trastorno esquizoide de la personalidad cometen sobre todo delitos contra las personas, en concreto homicidio y sus formas, delitos de lesiones y en mayor porcentaje delitos sexuales. Muchas veces, los delitos de homicidios son causados por la molestia que les provoca la relación social. Por ejemplo, sus parejas sentimentales intentan acercarse emocionalmente a ellos, pero esto les resulta muy incomodo y terminan por estallar en una acción de ira y agresividad.

En cuanto a los delitos sexuales, suelen cometerlos porque necesitan dar satisfacción a su apetito sexual, pero no quieren establecer relación de amistad ni sentimental con ninguna persona del sexo opuesto. La violación entonces es una forma de aliviar su tensión sexual sin relación previa de ningún tipo.

Muestran escasa trayectoria criminal, y suelen ser procesados por un único delito. Por supuesto, delinquen en solitario. Suelen ser víctimas conocidas, principalmente pareja sentimental o expareja. Después de haber cometido el delito, no se suelen arrepentir de haberlo hecho.

Suelen verse altísimos niveles de agresividad debido a la indiferencia y falta de sentimientos hacia los demás. En ocasiones justifican sus acciones así: “es que no me dejaba en paz”.

Un ejemplo que corresponde además con un caso real: Dos indigentes convivían en una caseta de metal en un conocido vertedero de Madrid. Discuten y uno de ellos asesina al otro salvajemente, asestándole fuertes golpes con un hacha, quedando sesgado el cuerpo en varios pedazos. Recoge estos y los echa de comer a un pequeño gallinero del que disponían. No se preocupa de ocultar pruebas ni limpiar la escena. Es detenido al día siguiente cuando, caminando por la calle, un ciudadano da la voz de alarma ante las tremendas salpicaduras de sangre que manchaban sus ropas. Cuando la policía llega al lugar de los hechos la escena es realmente macabra. El hombre en ningún momento muestra arrepentimiento, malestar o sufrimiento por lo ocurrido.

Trastorno Esquizotípico de la Personalidad. El Trastorno Esquizotípico de la Personalidad se caracteriza por un patrón de malestar intenso en las relaciones interpersonales, pensamientos y comportamientos extraños. A las personas con trastorno esquizotípico de la personalidad les suelen describir como “raros” o “extraños”. Creen en la existencia de otros mundos, universos paralelos o energías cósmicas.

Es habitual que crean tener algún tipo de poder sobrehumano como lectura del pensamiento, sexto sentido o contacto con otros mundos. Las relaciones sociales les resultan muy incómodas y les provoca ansiedad. Esto les pasa incluso con familiares o amigos de toda la vida. Suelen vestir de forma rara.

Las personas con Trastorno Esquizotípico de la Personalidad no suelen estar involucrados en actos delictivos. Suelen cometer en su mayoría delitos contra las personas, concretamente homicidio y sus formas y delitos de lesiones. En menor medida delitos contra el patrimonio y orden socioeconómico. Suelen delinquir en solitario. Las víctimas son indistintamente conocidas o desconocidas.

Un ejemplo que corresponde también a un caso real: Un grupo de jóvenes secuestra a una joven virgen de su localidad, a quien la atan a una cama y producen profundas incisiones en la piel con un cuchillo de cocina. Beben su sangre y realizan un extraño ritual.

Vemos hasta ahora cómo las características de cada Trastorno de Personalidad hacen que la persona que lo sufre cometa un tipo u otro de delito. Como punto en común, los trastornos de personalidad del Clúster A parecen conducir a delitos contra las personas y altos niveles de agresividad en su ejecución.

Jonathan Quejido Domínguez.
Unidad de Psicología Forense.