Los aspectos psicológicos en la Corioretinopatía Central Serosa

¿Qué es la Corioretinopatía Central Serosa?

Los hábitos de la vida moderna hacen que aparezcan más patologías oculares y, por otro lado, éstos se detectan con mayor facilidad al habernos vuelto más exigentes con el buen funcionamiento del ojo. Es bien sabido que la psicología influye en el buen pronóstico de las enfermedades médicas, como puede ser la insuficiencia renal crónica, sida o cáncer. Pero también puede influir en el desarrollo y persistencia de otras, como en la Corioretinopatía Central Serosa (CCS). 

La CCS es un proceso inflamatorio de etiología multifactorial que afecta a la coroides y la retina. Sin embargo, cabe destacar la fuerte asociación entre las situaciones de estrés y la aparición y mantenimiento de dicha patología. Cuando se vive una situación de estrés, se desencadenan un gran número de procesos tanto psicológicos como fisiológicos. En primer lugar, se libera adrenalina y noradrenalina para poder escapar o enfrentarse al peligro, aumento en el tono muscular, frecuencia cardiaca y presión arterial, entre otras. Si se sigue manteniendo el estrés, comienzan a liberarse en el torrente sanguíneo diferentes neurotransmisores que provocan la liberación de cortisol, hormona mucho más difícil de eliminar que los neurotransmisores iniciales. A corto plazo dicha hormona es beneficiosa, ya que nos preparar para luchar o huir. Pero si se mantiene elevada transcurrido demasiado tiempo, dicha hormona comienza a afectar el buen funcionamiento del organismo, con consecuencias como la supresión del sistema inmune.

¿Cómo influye la psicología en su tratamiento?

Clínica de Psicología en Madrid

Gran parte de los nuevos medicamentos utilizados en la actualidad para el control de dicha patología van encaminados en corregir los niveles de cortisol, con el inconveniente de que no se pueden prolongar indefinidamente en el tiempo. Pero nos olvidamos de un hecho fundamental: la capacidad del individuo en corregir aquellos factores endógenos que lo aumentan a través del autocontrol emocional.

Los ensayos clínicos en pacientes a los que se ha medido previamente el cortisol sanguíneo muestran cómo con tan solo variar su actitud corporal (cerrada en defensa, o abierta) se pueden modificar los niveles de cortisol hasta un 20%. Si únicamente con la postura puede producirse tanta variabilidad en dichos niveles, ¿qué no se podría conseguir dotando al paciente de herramientas para afrontar las situaciones de estrés prolongado?

Nuestra colaboración con la Clínica Oftalmológica Cintrano

Y es con esta idea con la que hemos desarrollado conjuntamente Clínica Cintrano e Instituto Centta un grupo de apoyo terapéutico complementario con el objetivo de desarrollar los mecanismos necesarios y así poder prescindir de un tratamiento farmacológico de larga duración.

El programa del grupo está dividido en 5 sesiones de una hora de duración durante las cuales se trabajarán herramientas para superar el estrés cotidiano de manera más adecuada. En primer lugar, se realizará una evaluación exhaustiva de manera individualizada sobre estrategias de afrontamiento, estresores presentes en los diferentes ámbitos de la vida del paciente, así como hábitos saludables y apoyos personales. A continuación, a través de técnicas de control de respiración, técnicas de relajación, higiene del sueño, técnicas de solución de problemas y asertividad se dotará a los pacientes de estrategias suficientes para que puedan resolver de manera autónoma cualquier dificultad que se les presente. 

Dichos conocimientos fomentarán un mayor bienestar en los asistentes, sensación de control sobre su vida y, por tanto, un descenso en los niveles de estrés y en consecuencia de los niveles de cortisol en sangre, incidiendo inevitablemente en una mejoría de la patología ocular.