Las tensiones familiares en Navidad: tres pautas que te salvarán las fiestas.

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Ya llega el invierno y por lo tanto esa época del año tan esperada para unos y tan temida para otros: la Navidad. Algunos la esperan con ganas e ilusión por reunirse otra vez con sus familias, sin embargo ese momento no siempre es tan deseado, ya que muchas veces genera tensiones familiares que crean miedo y ansiedad por volver al hogar.

Por distintas circunstancias muchas personas viven fuera de su ciudad e incluso de su país, y comenzamos a tener otras costumbres diarias, otros hábitos a la hora de realizar las tareas domésticas y otra forma de comportarse que puede ser muy distinta a la que dejamos en casa tiempo atrás. Este choque de costumbres y hábitos puede generar muchas tensiones familiares durante el periodo navideño.

No obstante estos choques son algo normal y esperable por varias cosas: volvemos a casa (generalmente a la casa familiar en la que hemos vivido pero en la que no nos sentimos identificados actualmente); tenemos reuniones familiares (sobre todo de gente a la que no estamos acostumbrados a ver diariamente); y por último encontramos que las rutinas y costumbres de nuestros familiares también han cambiado sin adaptarnos a ellas.

Todo esto suele generar tensiones familiares difíciles de controlar a priori; sin embargo es importante aprender a gestionarlas para que nuestras vacaciones navideñas no se vean afectadas. Para ello hay unas pautas fundamentales:

  • 1) En los conflictos practica la asertividad. Puede sonar algo difícil, pero la asertividad es una manera de comunicarnos con los demás de una forma firme, pero relajada expresando nuestros sentimientos y necesidades sin atacar a los demás. Es por ello que es muy utilizada en los conflictos, como por ejemplo la técnica del banco de niebla, donde el objetivo es crear niebla sobre ese comentario que nos ataque o que pueda comenzar una discusión (“Siempre llegas tarde”). Para ello:
  •                        – Respira profundamente y date unos segundos.
  •                        – Contesta con un comentario correcto pero que haga que finalice la conversación: “Tienes razón, había mucho tráfico”.

En este video que enlazamos podrás encontrar más información.

  • 2) Ante las diferencias de costumbres y rutinas: negocia, cede y saca lo positivo. Cada uno de vosotros tendrá una manera distinta de realizar la comida, de poner la mesa o simplemente de organizar la casa; costumbres que generan muchas tensiones familiares. Es importante que ante esto podáis reuniros para entender las diferentes posturas que tenéis y que después de eso logréis llegar a una solución común a gusto de todos, aunque para ello a veces haya que ceder. Algo que puede ayudar es pensar en lo positivo que puedes sacar de todo esto, y sobre todo en el motivo principal: disfrutar de la Navidad con tu familia.
  • 3) Practica deporte o da largos paseos. Sin embargo cuando la situación se vuelva muy conflictiva y te notes angustiado o agobiado, busca un espacio donde puedas practicar algo de deporte o salir a pasear. Esto te ayudará mentalmente, ya que aportará la calma y la entereza necesaria para afrontar dichas tensiones; a la par que actuará como reductor de ansiedad y estrés generando tranquilidad. 

Henar Martín
Psicóloga en Prácticas en Instituto Centta