EMDR, un eficaz tratamiento para superar adicciones

En España, el consumo de drogas va en aumento a medida que se tiene más edad. Las cifras del INE demuestran que los más jóvenes también son consumidores habituales de todo tipo de drogas. Por lo que respecta a los jóvenes de 14 años, un 13,8% fuman tabaco, un 31,7% toma alcohol cada fin de semana, un 7,5% es consumidor habitual de cannabis y un porcentaje muy pequeño, un 0,8% toma cocaína los fines de semana.

Las 15 sustancias más adictivas de menor a mayor son: éxtasis, marihuana, polvo de ángel, cafeina, cocaina, crack, heroína, alcohol, seconal, metacualona, valium, metanfetamina de cristal, metanfetamina de vidrio, nicotina.

Cuando nos encontramos con pacientes de este tipo que desean salir de sus adicciones la terapia EMDR se muestra muy eficaz ya que va dirigida a la raíz del problema, esa dificultad que la persona intenta compensar o aliviar mediante la nicotina, el alcohol, la marihuana…
EMDR es una nueva terapia psicológica procedente de Estados Unidos. EMDR son las siglas en inglés de Eye Movement Desensitization and Reprocessing (desensibilización y procesamiento de la información a través del movimiento de los ojos) creado por la doctora Francine Shapiro. La teoría que explica como funciona el EMDR está relacionada con los movimientos oculares que ocurren en la fase REM del sueño, momento en el que el cerebro «revisa» las experiencias del día y las procesa y archiva adecuadamente en su inmensa base de datos. EMDR es una terapia útil para la transformación de los recuerdos traumáticos, de hecho empezó a utilizarse con éxito en excombatientes con traumas de guerra y víctimas de violaciones.

El hábito de fumar o cualquier otra adicción es una conducta aprendida y se mantiene porque está asociada a muchas experiencias y sensaciones que son diferentes para cada persona. La mayoría de la personas fumadoras iniciaron su consumo a edades muy tempranas, en ambientes de ocio y entretenimiento. Todo esto queda automáticamente grabado en la mente. Esto es lo que se reproduce cuando la persona vuelve a dar una calada a un cigarro. Las sensaciones que se suelen dar son diferentes y positivas por ejemplo, la sensación de bienestar al fumar después del desayuno o tras la comida. Estos suelen ser los cigarrillos más difíciles de abandonar. Por otra parte, la nicotina actúa como tranquilizante o antidepresivo. 
Trabajar con EMDR permite acceder a esos canales de información o memoria que la persona gracias a la nicotina esconde o camufla con falsas sensaciones de bienestar y calma.

Al terminar el tratamiento dejan de fumar y tienen la creencia que el tabaco ya no es necesario en sus vidas y esto no les produce ninguna angustia, sino más bien todo lo contrario, se sienten liberados.
Cada persona es diferente, por ello el tratamiento es totalmente individualizado ya que es un tratamiento eficaz y rápido, y al mismo tiempo ofrece a la persona recursos en su vida diaria para poder controlar el hábito.

Mercedes Zaragoza Simón
Unidad de Psicología General