¡A mi que me lo expliquen! – Las enfermedades psicosomáticas en tres preguntas

Mi hijo no deja de quejarse de dolor de estómago, llora por las noches, le cuesta comer e incluso le veo el estómago inflamado. Hemos ido al médico en varias ocasiones y nos mandan al psicólogo diciendo que no hay nada, que ¡son nervios! ¿qué está pasando?

1. ¿Qué son las enfermedades psicosomáticas?

Una persona sufre somatizaciones cuando presenta uno o más síntomas físicos y tras un examen médico, éstos síntomas no pueden ser explicados por una enfermedad médica. Además, pese a que la persona pueda padecer una enfermedad, tales síntomas y sus consecuencias son excesivos en comparación con lo que cabría esperar. Todo ello causa a la persona que sufre estas molestias un gran malestar en distintos ámbitos de su vida.

2. ¿Que síntomas pueden provocar la ansiedad o la depresión en algunos sistemas de nuestro organismo?

· En el sistema nervioso pueden provocar dolores de cabeza, mareos, vértigos, desmayos, hormigueos, parálisis musculares, etc.

· En nuestros sentidos pueden llegar a provocarnos ceguera, visión doble, afonía, etc.

· En el sistema circulatorio producen palpitaciones y taquicardias.

· En el sistema respiratorio pueden causar sensación de ahogo, dolor u opresión en el pecho, etc.

· En el sistema digestivo pueden producir sequedad de boca, sensación de atragantamiento, náuseas, vómitos, estreñimiento, diarrea, etc.

· En el sistema osteomuscular es común que provoquen tensión muscular, dolor muscular, cansancio, etc.

3. ¿Por qué suceden?

Nuestras emociones influyen en nuestro cuerpo, al igual que éste influye en nuestras emociones.

La ansiedad, el estrés y la depresión actúan sobre distintas hormonas, provocando cambios en nuestro organismo, que nos hacen más sensibles al dolor e influyen en distintas enfermedades. Un ejemplo sería que se ha demostrado que las personas que padecen depresión presentan una debilitación del sistema inmunológico o de defensa, con lo que pueden enfermar con más facilidad o bien les puede ser más difícil recuperarse de ciertas enfermedades.

Las personas que padecen problemas psicosomáticos no han logrado encontrar una causa orgánica a sus síntomas o tras realizar distintos tratamientos médicos éstos no mejoran. Incluso, hay ocasiones en que los fármacos les ayudan durante una temporada, pero entonces aparece un nuevo síntoma.

Los pacientes que se encuentran en esta situación, frecuentemente, no creen tener un problema psicológico, y continúan acudiendo de médico en médico para encontrar una respuesta física. Sin embargo, cuando se indaga un poco en su rutina diaria, éstas personas tienden a darse cuenta de que hay algo en sus vidas que les crea malestar o ansiedad. No se trata de tener un trauma infantil ni nada parecido, simplemente, hay ocasiones en las que algo nos supera y no sabemos cómo hacerle frente o bien llevamos un ritmo de vida demasiado acelerado como para que nuestro cuerpo no se resienta.

María Inmaculada Gortázar
Unidad de Psicología Familiar